He llegado, a través de un tweet de @MiMesaCojea a la columna de Juan Bas en El Correo Digital, sobre el libro electrónico.
No puedo evitar el enfado al ver que, desde los medios tradicionales se sigue erre que erre tratando de disfrazar la realidad, esforzandose todo lo posible por tachar a una gran parte de la ciudadanía de piratas, y acusando falsamente de defender el “todo gratis”.
Tienen miedo, miedo de perder su status, miedo de que el público vea que no son necesarios, que su negocio está acabado, miedo de perder su poder.
No voy a citar su artículo, vaya a ser que este buen hombre considere que estoy robando su trabajo, y en un futuro, cuando exista la Comisión Sinde (esperemos que no) me denuncie, pero si me voy a permitir dejar unas reflexiones al respecto.
Aunque dice estar a favor del libro electrónico, no hace más que plantear un futuro apocaliptico para los escritores, citando un artículo de Javier Marias, en el que, al más puro estilo musicos-sgae (“en cinco años no quedaran musicos ni habra musica”), vaticina un futuro en el que los escritores profesionales dejen de escribir por no poder vivir de su obra. Plantea que el miedo que tienen los escritores al libro electronico, es porque se abre la puerta a que los libros se pirateen con la misma facilidad que la musica o el cine, y que nadie les pagaría su “magro porcentaje”.
Señor mío, pierde usted de vista que, con el libro electrónico, ese magro porcentaje puede dejar de existir, pero no porque no se lo paguen, sino porque no necesita a nadie que se lo pague. Puede usted escribir, distribuir, y por supuesto, vender su propia obra, obteniendo directamente los beneficios, como ya hacen muchos grupos de música que han entendido que seguir con la industria es ir de cabeza al analfabetismo digital.
Ustedes, y la industria que les incita a manifestarse en contra de todo lo que pueda amenazar su posición de poder no quieren darse cuenta de que, con los avances tecnológicos, se ha de avanzar, no intentar frenarlos por el miedo a perder lo que se tiene.
Ustedes, los escritores, igual que los músicos, no se dan cuenta de que, con estos avances tecnológicos, podrían eliminar intermediarios, obtener los beneficios directamente, sin tener que repartirlos con nadie, y bajar los precios, llegando de esa forma a una sociedad que no piratea porque sea malvada y no quiera pagarles su trabajo, sino porque ustedes apoyan a una industria caduca, decadente y mezquina, que trata por todos los medios de exprimir a los consumidores con precios abusivos por un bien cultural, al que todo el mundo tendría que poder acceder, y por otro lado a ustedes, los creadores, dandoles un “magro porcentaje”.
Y con tal de conseguir eso, disfrazan de piratería lo que es un ataque a derechos fundamentales. Disfrazan de piratería un intento rastrero y ruin de eliminar garantías fundamentales modificando leyes orgánicas. Mienten y se hacen las victimas, cuando ustedes no hacen más que aprovecharse de un gobierno que no es que ponga paños calientes, es que solamente les sirve a ustedes, pero a la chita callando, vaya a ser que pierdan votos.
Ustedes, y sus amos, la industria, mienten. Y seguirán mintiendo, tratando de adormecer a la sociedad.
Parte de la sociedad ya ha despertado y se ha dado cuenta de eso. El resto despertará, solo es cuestión de tiempo.